El sábado me despierta una llamada que no llego a descolgar a tiempo... luego vuelvo a dormirme y termino de hacer el remolón por la mañana, como a mi me gusta :)
El día se presenta incierto, tenemos una fiesta de Halloween y no tengo ni idea del disfraz que voy a llevar (aquí no llevar disfraz es casi un sacrilegio). Me ofrecen ayuda una pareja de españoles y la acepto sin rechistar y con mucho gusto: maquillaje para ser una calavera, que termina siendo una calavera garbancera, a.k.a., la catrina (por supuesto no me quiero dar de culto, el diseño la había visto pero no sabía ni de su nombre ni del origen etimológico hasta consultar wikipedia, como os ocurrirá a la mayoría de vosotros).
Bueno, preveo que los artistas trabajarán mejor en un lienzo virgen y decido pasar por el barbero (no el de Sevilla, sino el de McAllen, el de aquí de casa). Dejo la colada puesta y me voy a por maquillaje blanco para la base, que me informan los artistas que no tienen, intento conseguir de paso alguna vestimenta en negro pero no encuentro nada de mi gusto ni de mi talla, me doy por vencido porque tampoco quiero llegar tarde a mi sesión de maquillaje.
A media tarde llego a casa mis maquilladores, una pareja de amigos españoles que son unos artistas (el marido trabaja en mi campus); he visto un foto de como se maquillaron como catrinas el año pasado y estaban brutales. Al llegar veo que han puesto un toque Halloween al jardín y a la fachada del garaje de su casa americana. Tras una sesión de un poco menos de 1h me queda un diseño brutal, espectacular!!! Me dicen tiempo atrás que me hubiera disfrazado así para Halloween y me hubiera dejado cortar un dedo, o dos, a que no, jajaja...
Nos vamos pitando todos a la casa donde ocurre la fiesta, es una profesora de mi campus que no tenía el gusto de conocer todavía y su marido, que es profesor de la Universidad. La gente va llegado y los disfraces también, hay para todos los gustos pero hay muchos que están increíbles, de gente que ya conozco y de gente que no (aquí, en el blog de un PPVV, podeís ver algunos de los disfraces). Es una fiesta BYOB (Bring Your Own Bottle), es decir, que han preparado un picoteo (muy rico y abundante) pero cada uno se trae su bebida. Pasamos un rato genial, y como aquí en EEUU las fiestas suelen acabar demasiado pronto, decidimos terminar la noche echando unas risas en casa de una familia española.
Llego a casa, me quito como puedo el maquillaje, y se me ocurre ir a correr un rato para sudar e intentar con la ducha que se me vaya mejor, creo que da bastante resultado :)
El domingo ha sido un día tranquilo. Me levanto tarde, trasteo por casa, luego me invitan a comer, aprovecho a hacer un par de apaños DIY, luego hago la compra de la semana, configuro Netflix para compartirlo con los nuevos profes españoles del valle.... y poco más.
El día se presenta incierto, tenemos una fiesta de Halloween y no tengo ni idea del disfraz que voy a llevar (aquí no llevar disfraz es casi un sacrilegio). Me ofrecen ayuda una pareja de españoles y la acepto sin rechistar y con mucho gusto: maquillaje para ser una calavera, que termina siendo una calavera garbancera, a.k.a., la catrina (por supuesto no me quiero dar de culto, el diseño la había visto pero no sabía ni de su nombre ni del origen etimológico hasta consultar wikipedia, como os ocurrirá a la mayoría de vosotros).
Bueno, preveo que los artistas trabajarán mejor en un lienzo virgen y decido pasar por el barbero (no el de Sevilla, sino el de McAllen, el de aquí de casa). Dejo la colada puesta y me voy a por maquillaje blanco para la base, que me informan los artistas que no tienen, intento conseguir de paso alguna vestimenta en negro pero no encuentro nada de mi gusto ni de mi talla, me doy por vencido porque tampoco quiero llegar tarde a mi sesión de maquillaje.
A media tarde llego a casa mis maquilladores, una pareja de amigos españoles que son unos artistas (el marido trabaja en mi campus); he visto un foto de como se maquillaron como catrinas el año pasado y estaban brutales. Al llegar veo que han puesto un toque Halloween al jardín y a la fachada del garaje de su casa americana. Tras una sesión de un poco menos de 1h me queda un diseño brutal, espectacular!!! Me dicen tiempo atrás que me hubiera disfrazado así para Halloween y me hubiera dejado cortar un dedo, o dos, a que no, jajaja...
Nos vamos pitando todos a la casa donde ocurre la fiesta, es una profesora de mi campus que no tenía el gusto de conocer todavía y su marido, que es profesor de la Universidad. La gente va llegado y los disfraces también, hay para todos los gustos pero hay muchos que están increíbles, de gente que ya conozco y de gente que no (aquí, en el blog de un PPVV, podeís ver algunos de los disfraces). Es una fiesta BYOB (Bring Your Own Bottle), es decir, que han preparado un picoteo (muy rico y abundante) pero cada uno se trae su bebida. Pasamos un rato genial, y como aquí en EEUU las fiestas suelen acabar demasiado pronto, decidimos terminar la noche echando unas risas en casa de una familia española.
Llego a casa, me quito como puedo el maquillaje, y se me ocurre ir a correr un rato para sudar e intentar con la ducha que se me vaya mejor, creo que da bastante resultado :)
El domingo ha sido un día tranquilo. Me levanto tarde, trasteo por casa, luego me invitan a comer, aprovecho a hacer un par de apaños DIY, luego hago la compra de la semana, configuro Netflix para compartirlo con los nuevos profes españoles del valle.... y poco más.

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