Amanecemos en el hotel, desayunamos, hacemos el check-out y nos vamos directos para Cupertino, donde Apple tiene las oficinas principales de la compañía. Tras comprobar que la Apple Store de la Infinite Loop no parece tener nada de especial, nos vamos hacia el recién estrenado Apple Park, ese anillo gigante que Apple ha construido con prisas para tenerlo operativo este año para 12.000 empleados suyos. Nos dicen que solo se puede acceder si trabajas dentro, pero nos indican que al lado hay un centro de visitantes. Es como una Apple Store pero mas guay: ademas de vender los productos de siempre, tiene merchandising chulo, y muy caro, gorras, camisetas, postales, etc.; una cafetería con la carta en un iPad, como no; y lo mas chulo es una maqueta muy grande de aluminio del Apple Park con iPads que con realidad virtual muestran la maqueta en movimiento, impresionante; y por último también una azotea desde donde se divisa el Apple Park. Hasta los baños tienen la delicadeza habitual de sus productos.
De ahi retrocedemos unos minutos para acercarnos a Mountain View, donde también Google tiene sus oficinas principales. Encontramos una pequeña tienda de productos de merchandising, pero el centro de visitantes solo esta abierto para clientes, snif snif... nos mandan a ver el Googleplex, centro neurálgico de las oficinas, pero llueve y no encontramos aparcamiento, otra vez será.
Con la dosis de frikismo cubierta, seguimos el camino costero hasta Santa Cruz, donde comemos en un restaurante chino mediocre y nos acercamos a la playa a ver una gran cantidad de surfer@s intentando mejorar su técnica.
Ya sin luz continuamos descendiendo por la carretera costera y decidimos prescindir del recorrido que incluye el famoso Big Sur debido a un corte de la carretera en la ciudad de Gorda que nos obligaría a deshacer el camino andado. Con este plan vamos por el interior hasta llegar a la playa de Morro Bay para dormir frente a una especie de Gibraltar americano: Morro rock.
Nos levantamos en la playa con la roca de Morro rock enfrente, es una reserva ecologica de fauna de la zona, especialmente aves, aves que no nos cansamos de ver durante todo el día; ademas, frente a la playa, había un grupo de nutrias marinas a sus anchas. Antes de dejar Morro Bay desayunamos en una panaderia con estilo francés: La parisienne.
Seguimos la costa y hacemos algunos paseos por la costa del parque estatal de la montaña de oro, volviendo a ver las aves marinas de antes: gaviotas y sus inseparables porculeros los págalos, cormoranes, pelícanos, patos, ostreros, zarapitos, fochas, etc. menos mal que mi hermana es aficionada a este tipo de fauna y controla, porque yo... También hemos visto ardillas y algún tipo de rapaz buscándolas para merendárselas :)
Avanzamos con la furgo y después de hacer una parada corta en el pueblo turístico "danés" Solvengan, terminamos el día paseando por el paseo marítimo y haciendo fotos a la puesta de sol en Santa Barbara, fotografiando en el muelle en primer plano un pelicano precioso que casi podíamos acariciar, si no fuera porque se nos tragaría la mano. Compramos algo de cena en el super y nos vamos a dormir cerca del parque estatal Point Mugu. De camino por la autoría tenemos un pequeño susto esquivando a un vagabundo empujando un carro de supermercado en el carril de circulación, ¡Dios mío!
El viernes es un día tonto y poco aprovechado. Nos levantamos, desconfiguramos el kit de camper y dejamos toda la furgo recogida tal y como la encontramos el primer día; luego vemos que el Point Mugu no tiene nada de especial y ponemos rumbo a Los Angeles siguiendo la costa. Una vez en Los Angeles llenamos el deposito de gasolina, buscamos un lugar para limpiar la furgo por fuera y aspirarla por dentro, hacemos tiempo en la playa, comemos algo y cuando nos parece vamos a devolver la furgo un poco antes de lo previsto. De ahí al aeropuerto a hacer tiempo, mas todavía, y esperar que facture mi hermana primero, y luego yo. Esto se ha acabado... pero habrá más, ¡mucho más!
De ahi retrocedemos unos minutos para acercarnos a Mountain View, donde también Google tiene sus oficinas principales. Encontramos una pequeña tienda de productos de merchandising, pero el centro de visitantes solo esta abierto para clientes, snif snif... nos mandan a ver el Googleplex, centro neurálgico de las oficinas, pero llueve y no encontramos aparcamiento, otra vez será.
Con la dosis de frikismo cubierta, seguimos el camino costero hasta Santa Cruz, donde comemos en un restaurante chino mediocre y nos acercamos a la playa a ver una gran cantidad de surfer@s intentando mejorar su técnica.
Ya sin luz continuamos descendiendo por la carretera costera y decidimos prescindir del recorrido que incluye el famoso Big Sur debido a un corte de la carretera en la ciudad de Gorda que nos obligaría a deshacer el camino andado. Con este plan vamos por el interior hasta llegar a la playa de Morro Bay para dormir frente a una especie de Gibraltar americano: Morro rock.
Nos levantamos en la playa con la roca de Morro rock enfrente, es una reserva ecologica de fauna de la zona, especialmente aves, aves que no nos cansamos de ver durante todo el día; ademas, frente a la playa, había un grupo de nutrias marinas a sus anchas. Antes de dejar Morro Bay desayunamos en una panaderia con estilo francés: La parisienne.
Seguimos la costa y hacemos algunos paseos por la costa del parque estatal de la montaña de oro, volviendo a ver las aves marinas de antes: gaviotas y sus inseparables porculeros los págalos, cormoranes, pelícanos, patos, ostreros, zarapitos, fochas, etc. menos mal que mi hermana es aficionada a este tipo de fauna y controla, porque yo... También hemos visto ardillas y algún tipo de rapaz buscándolas para merendárselas :)
Avanzamos con la furgo y después de hacer una parada corta en el pueblo turístico "danés" Solvengan, terminamos el día paseando por el paseo marítimo y haciendo fotos a la puesta de sol en Santa Barbara, fotografiando en el muelle en primer plano un pelicano precioso que casi podíamos acariciar, si no fuera porque se nos tragaría la mano. Compramos algo de cena en el super y nos vamos a dormir cerca del parque estatal Point Mugu. De camino por la autoría tenemos un pequeño susto esquivando a un vagabundo empujando un carro de supermercado en el carril de circulación, ¡Dios mío!
El viernes es un día tonto y poco aprovechado. Nos levantamos, desconfiguramos el kit de camper y dejamos toda la furgo recogida tal y como la encontramos el primer día; luego vemos que el Point Mugu no tiene nada de especial y ponemos rumbo a Los Angeles siguiendo la costa. Una vez en Los Angeles llenamos el deposito de gasolina, buscamos un lugar para limpiar la furgo por fuera y aspirarla por dentro, hacemos tiempo en la playa, comemos algo y cuando nos parece vamos a devolver la furgo un poco antes de lo previsto. De ahí al aeropuerto a hacer tiempo, mas todavía, y esperar que facture mi hermana primero, y luego yo. Esto se ha acabado... pero habrá más, ¡mucho más!













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