Parques y más parques

El fin de semana comienza muy tranquilo: sesión de gym, sesión de peluquería/barbería, siesta, comida y compras, nada del otro mundo...

Por la tarde/noche nos organizamos para hacer la que es mi segunda barbacoa entre la comunidad española de profes, esta vez acompaño a la comitiva al supermercado a comprar la carne y la madera, nada de verde, me dicen que es una BAR-BA-CO-A, jajaja... volvemos al mismo parque de la otra vez y con la tontería se nos hace de madrugada para variar.

El domingo me levanto pronto, he quedado a las 6:30AM para ir a correr un rato con un grupo de Facebook que suele hacer quedadas. Me sorprendo al ver que sólo ha venido a la cita 2 personas, un profe de mi edad y una dependienta con una veintena más que nosotros. Comentan que igual por las lluvias de la semana la gente no se ha animado, y vaya que si, estaban las pistas algo embarradas... Vamos todos en el coche de él para ir hasta una zona que se llama las Cuevitas, cerca de Sullivan City, 1h de coche... para andar/trotar durante un poco más de 1h, el recorrido no ha sido nada del otro mundo pero ha estado interesante porque son gente maja y he visto Rio Grande, la frontera natural con México, y claro, México al otro lado. No me ha parecido un "rio grande", de hecho no lo he visto complicado pasar a nada, aunque supongo que lo tendrán controlado... de hecho, tienen una especie de zeppeling en lo alto en el cielo a lo "gran hermano" con cámaras para controlar el paso fronterizo. A la vuelta el profe nos invita a desayunar tacos en un "food truck" y una buena charla ameniza de nuevo el viaje de vuelta.

Vuelvo a casa, y después de una ducha, volvemos a coger la mochila para acercarnos con 5 españoles más en coche a explorar el Bentsen Rio Grande Valley State Park, un parque estatal también fronterizo con México. A 100 metros de llegar, en una recta sin trafico ni peligro alguno, nos para la policía por exceso de velocidad (un tramo extralimitado a 30 millas/h cuando normalmente son 45 millas/h que es la velocidad que llevábamos), después del susto la cosa queda en un simple warning (aviso) que queda registrado pero no debería ir a mayores.


La gestión de las entradas se alarga un buen rato porque nos sacamos entre los 6 el pase anual para los parques estatales de Texas ($70 + $25 el segundo pase anual), nada que ver con el pase anual para los parques nacionales que saqué para las Navidades, y a pleno mediodía hacemos el recorrido circular del parque sin más pena que gloria, eso si, con mucha calor. El paseo lo amenizamos con el "palique" pero el parque no es nada del otro mundo, descubro una especie de gallina de la región, un par de "mini resacas" (meandros muertos), pero nada más...

Por la noche, el grupo de españoles que vamos a Chicago para la semana de vacaciones de noviembre, después de echar la siesta, gestionamos el alojamiento con booking y el coche de alquiler que nos llevará al aeropuerto de Houston desde donde volamos.

Colada, y a dormir.

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