Plaga de cotorras

La semana arranca como una más, el martes me acerco a tráfico y apruebo el teórico con 6 fallos (dejaban 9), no era difícil pero algunas preguntas salieron del montón de datos de $ en multas y tiempo de prisión para diferentes casuísticas que no valía la pena aprenderse. En dos semanas hago el práctico, espero tener más suerte que con el que hice en España en su día :D

Martes y miércoles me dicen que tengo que irme a otro aula de informática, que van a usar la mía para unos exámenes de inglés. Algunos de mis alumnos desertores vuelven a mi grupo de nuevo, seguramente les haya tocado alguna otra clase en la que tienen que trabajar más, o vete a saber... No me deja de sorprender el poder que tienen los estudiantes en el campus para cambiarse de grupo así como así, increíble, es que al final, manda don dinero... (como ya os dije, por cada alumno, el campus recibe un dinero del estado: más alumnos contentos = más alumnos que repiten en el campus = más dinero que entra).

El viernes de vuelta de trabajo, me paro a comprar en el super que tengo de camino a casa y soy partícipe del espectáculo de una banda de cotorras argentinas en el tendido eléctrico, hay cientos chillando como locas, son preciosas pero meten mucho ruido. Mi hermana me hace descubrir que se han convertido en plaga, en Mexico por ejemplo, y que incluso han invadido ciertas regiones de Europa, por ejemplo y sin ir más lejos, en Zaragoza :)


El sábado una compañera nos ha informado de un rally que se hace en la reserva protegida de Santa Ana, frontera con México, para protestar de los planes de la construcción del famoso muro de Trump por medio de la reserva, así, a lo loco. Luego comida en un mejicano, Carmelitas, y después de una siesta, cena con tamales en casa de unos amigos.

El domingo ganduleo todo lo que puedo, a la tarde vamos a hacer una pachanga de basket con los amigos, luego un poco de cinta al gym para no perder la esperanza de poder terminar mi ultra dentro de tres semanas y antes de acostarme descubro el concepto del Free Piston Linear Generator (FPLG) para recargar las baterías de los coches eléctricos.






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