El viaje comienza con la recogida del coche de alquiler la noche previa: un Nissan Máxima a través del entreprise del aeropuerto.
Viernes:
Al día siguiente con la calma, salimos hacia McAllen un poco antes del mediodía con la hora pegada al culo para llegar a tiempo a la prueba de conducción que hemos reservado en el concesionario Tesla de San Antonio, llamamos de camino porque tenemos que posponerlo media hora...
Llegamos al concesionario y tras una breve espera en la que toqueteamos un Tesla Model X que está en el escaparate, nos atiende el comercial que nos acompañará en la prueba, nos toma todos los datos, copia del permiso de conducir, y nos dirigimos hacia el Model S P100D que vamos a probar, jojojo...
Llegamos al concesionario y tras una breve espera en la que toqueteamos un Tesla Model X que está en el escaparate, nos atiende el comercial que nos acompañará en la prueba, nos toma todos los datos, copia del permiso de conducir, y nos dirigimos hacia el Model S P100D que vamos a probar, jojojo...
Primero empieza conduciendo mi compañero un tramo de autovía donde prueba el autopilot entre otras cosas, en un centro comercial tomo yo el relevo por el mismo tramo de autovía, pero nos desviamos hacia una recta residencial donde me deja probar la aceleración Ludicrous: 0-100km/h en 2,6 segundos. La aceleración no la empezamos desde parado pero no hace falta, nos pegamos todos al asiento como imanes, ¡increíble! Luego un tramo revirado donde sentimos el aplomo del coche y luego, deshacer el recorrido con mi compañero al volante.
El comercial es muy bueno, no para de explicarnos y contarnos cosas. A la vuelta nos cuenta algunas cosas relativas a las instalaciones fotovoltaicas de la marca, muy interesante también.
Como conclusión, se refuerza mis expectativas: mi próximo coche es muy posible que será un eléctrico, y si es posible, un Tesla. El coche es una pasada a todos los niveles: confort, suavidad, aplomo, seguridad,... un 10, el único pero el precio, y que 3 personas detrás van algo justas (es el mismo espacio en un model S o un model 3, el model X si que es más espacioso, es el que más me gusta; tengo ganas de conocer los detalles del futuro model Y). Me he enamorado más todavía de la marca, es ¡S3XY! :)
Dejamos las maletas en el hotel, retomamos energías en el Cheesecake Factory, y nos vamos de compras al centro comercial de North Star para básicamente gastar el dinero en el Apple Store. Yo me retengo y dejo las compras para el lunes.
Dejamos la mercancía en el hotel, y nos vamos a tomar algo a la zona de San Antonio del Pearl District. Paseamos, visitamos el hotel Emma por dentro, que es una antigua destilería de cerveza convertida en hotel de lujo combinando lo antiguo de la fábrica con el confort de un hotel de esta categoría con mucho gusto. Luego nos tomamos algo en "la terracita" :)
Dejamos la mercancía en el hotel, y nos vamos a tomar algo a la zona de San Antonio del Pearl District. Paseamos, visitamos el hotel Emma por dentro, que es una antigua destilería de cerveza convertida en hotel de lujo combinando lo antiguo de la fábrica con el confort de un hotel de esta categoría con mucho gusto. Luego nos tomamos algo en "la terracita" :)
Sábado:
Nos levantamos pronto, desayunamos en el hotel y nos vamos dirección al Garner State Park, tenemos casi 2 horas de camino.
De camino contemplamos el Hill Country, donde aunque son solo colinas, le da un aire la naturaleza que echo de menos en el valle, con zonas verdes, cuestas para patear, correr, bajar, etc.
El Garner me desilusiona un poco, no es que no me guste, pero no le sacamos partido. No es muy grande, apenas tiene un tramo del Frío River y una colina: Old Badly Summit (1849 pies, o lo que es lo mismo, 564 metros), que es el único sendero que subimos, parte del grupo no está por la labor de seguir explorando lo poco que hay.
Con la pancha llena, nos vamos a visitar las cuevas sin nombre: Cave without a name. Cuentan que antes de darles un nombre, hicieron una encuesta en una serie de alumnos de una escuela cercana, y uno de ellos le dio ese nombre porque según él no podía encontrar las palabras adecuadas que pudieran describir lo bonitas que eran.
Domingo:
Nos levantamos para ir hacia el Longhorn Cavern State Park. Los senderos del parque no podemos patearlos porque cae la mundial, pero aunque llueva, no hay problema para visitar unas de las cuevas subterráneas más grandes y espectaculares que recuerdo. Vale la pena la visita, a pesar que las cuevas no están incluidas en el abono de la tarjeta estatal anual de parques nacionales y hay que pagar la entrada. Es curioso saber que hace años las cuevas eran un restaurante y salon de fiestas.
De allí nos dirigimos al lago Travis, donde tomamos algo desde la terraza del restaurante con unas vistas muy chulas.
Aunque algo tarde para comer, no nos podemos saltar la visita a Salt Lick para comer una carne hecha a las brasas en unas hogueras enormes que tienen el restaurante, eso si es hacer las cosas a la brasa en Texas, donde todo es a lo grande. ¡Parada obligada siempre que estemos por la zona, calidad a buen precio.
Vuelta a San Antonio y parada de compras en el centro comercial de San Marcos.
Lunes:
Antes de levantarnos para hacer el viaje de vuelta, nos damos una vuelta viendo las casas victorianas de la calle King Williams y colindantes.
Nos levantamos para ir hacia el Longhorn Cavern State Park. Los senderos del parque no podemos patearlos porque cae la mundial, pero aunque llueva, no hay problema para visitar unas de las cuevas subterráneas más grandes y espectaculares que recuerdo. Vale la pena la visita, a pesar que las cuevas no están incluidas en el abono de la tarjeta estatal anual de parques nacionales y hay que pagar la entrada. Es curioso saber que hace años las cuevas eran un restaurante y salon de fiestas.
De allí nos dirigimos al lago Travis, donde tomamos algo desde la terraza del restaurante con unas vistas muy chulas.
Aunque algo tarde para comer, no nos podemos saltar la visita a Salt Lick para comer una carne hecha a las brasas en unas hogueras enormes que tienen el restaurante, eso si es hacer las cosas a la brasa en Texas, donde todo es a lo grande. ¡Parada obligada siempre que estemos por la zona, calidad a buen precio.
Vuelta a San Antonio y parada de compras en el centro comercial de San Marcos.
Lunes:
Antes de levantarnos para hacer el viaje de vuelta, nos damos una vuelta viendo las casas victorianas de la calle King Williams y colindantes.













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