Viernes 21 de junio
Arranco desde el valle en el que llevo 2 cursos de PPVV, lo hago por la noche, más tarde de lo previsto para variar, pero no hay nada como ir sin prisas, sin reservas, sin planes, esta muy bien, si no lo habeis probado, no lo dudéis. Lo hago con destino de uno de los parques pendientes y que no he tenido la oportunidad de visitar hasta ahora, el Lyndon B. Johnson National Historical Park.Hago 260 millas en 5h, a la altura de San Antonio paro a dormir en el parking de un Walmart, esta lloviendo y tengo sueño. Mañana más.
Sabado 22 de junio
Me levanto, desayuno algo rapido y hago la hora que me queda para llegar hasta el parque. Empiezo con un museo que esta apartado en el que te ubican la vida del presidente en el contexto social de la época a traves de una linea histórica de paneles informativos y un par de documentales. Este edificio esta al lado del instituto de la ciudad donde estudió antes de ir a la Universidad, hacen visitas guiadas cada hora en punto, pero como acaba de pasarseme uno, decido no hacer tiempo; de ahi me mandan al parque que esta a unas 14 millas.
El parque se divide en dos, un primer edificio perteneciente a la red de parques estatales de Texas en el que te dan el permiso para entrar al parque nacional, que es la mayor parte del rancho que la familia ha donado para dar a conocer la vida que el presidente llevo allí.
Cruzo el rio pedernales que separan ambas partes y voy parando en todos los sitios emblemáticos del rancho: el colegio donde aprendió a leer y escribir; el edificio donde nació, que curiosamente esta al lado del cementerio de la familia y donde está enterrado; una muestra de granja donde se muestra la raza de bovino que crian en el rancho: el Hereford, con útiles de crianza; la pista de aterrizaje que tuvieron que ampliar para que la flota de aviones presidenciales pudieran aterrizar sin problemas; y ya la ultima parte donde esta un pequeño centro de visitantes, un avion presidencial bajo una carpa, una muestra de la flota de coches de la que disponia y la casa, bautizada como Texas White House por la prensa, ya que la cuarta parte de su mandato trabajó desde ella.
Cruzo el rio pedernales que separan ambas partes y voy parando en todos los sitios emblemáticos del rancho: el colegio donde aprendió a leer y escribir; el edificio donde nació, que curiosamente esta al lado del cementerio de la familia y donde está enterrado; una muestra de granja donde se muestra la raza de bovino que crian en el rancho: el Hereford, con útiles de crianza; la pista de aterrizaje que tuvieron que ampliar para que la flota de aviones presidenciales pudieran aterrizar sin problemas; y ya la ultima parte donde esta un pequeño centro de visitantes, un avion presidencial bajo una carpa, una muestra de la flota de coches de la que disponia y la casa, bautizada como Texas White House por la prensa, ya que la cuarta parte de su mandato trabajó desde ella.
He estado todo el dia en el rancho y Os contaria mil cosas más, pero no me voy a enrollar más. La visita me ha gustado mucho, la he disfrutado a tope... un presidente que marcó un antes y un después.
Son las 5, decido que Oklahoma sera para la vuelta, lo que había pensado ver no me llama para ir ahora y voy a cruzar Texas en dirección el estado de Colorado sin hacer la vuelta que había pensado pasando por Oklahoma. Me pongo en dirección de la ciudad de Amarillo, donde hay un cañon que quiero visitar.
A mitad camino me encuentro con un rodeo que aunque tengo pendiente ir a uno, decido obviar y cambiarlo para llegar a hacer un paseo y ver la puesta de sol desde South Llano River State Park, nada del otro mundo pero es bonito acabar el día con el sonido de las chicharras y la luz de las luciérnagas.
Sigo la ruta hacia Amarillo, pero veo que aún esta bastante lejos. A medianoche estoy cansado y me rindo, paro en el Walmart de la ciudad Sweetwater. Mañana será otro día.
Domingo 23 de junio
Me levanto cuando el cuerpo me lo pide, 8 y pico, llevo sueño retrasado, y después de un aseo de gato en el Walmart decido no correr y dejar Amarillo para llegar esta noche, al fin y al cabo estoy de vacaciones y no hay que correr. Voy a buscar paradas intermedias interesantes donde pasar el día, nunca mejor dicho: pasar el día domingueando.Para empezar, me voy a desayunar tranquilamente un burrito con hashbrown y bebida al Taco Bell, me trae muy buenos recuerdos de los viajes que en Navidades he hecho con mi hermana por California y Utah. Aprovecho para poner este blog al día.
De ahi voy al Lake Colorado City State Park. Entre pitos y flautas llego al mediodía, con la solana, no es la mejor hora pero las dos rutitas que tiene el parque que bordean el lago son cortitas, una la han llamado cactus y la otra correcaminos. No son nada del otro mundo pero me sirven para sudar un poco y ver algo de fauna local, en total 8km y 2h. Antes de irme paso por los baños y se me aparece la virgen de los roadtrippers (ojo con los chistes fáciles) cutres y salchicheros como yo: una ducha! No lo pienso ni un momento, y me voy del parque como nuevo.
Me voy buscando otro parque estatal que sale en el mapa: Big Spring State Park, una big shit pinchada en una colina. Me voy dirección el extremo norte del estado, la zona de Amarillo. A la hora que llego la unica atracción abierta es el llamado rancho de los Cadillacs, una instalacion publica de arte donde se han medio enterrado 10 Cadillacs de diferentes años de pie y a los cuales los visitantes no dejan de pintarrajearlos con sprays. Algo curioso de ver.
Para acabar el día, deshago ligeramente el camino para dar un paseo alrededor del lago de un parque de la ciudad de Canyon donde pasaré la noche en, habéis acertado, en el parking del Walmart, después de cenar una ensaladita con un arroz con leche RicoRico.
Lunes 24 de junio
Arriba, desayuno ligero y directos al Palo Duro Canyon State Park, según el folleto de parques estatales, el Gran Cañon de Tejas.Recojo el mapa, exploro el museo de la entrada del parque y me voy a hacer la ruta estrella, la que lleva al “faro”, una bonita formación rocosa. Lu ruta de ida y vuelta la comienzo a las 11, y precisamente no hace fresco, 2h y 10km a pleno sol, pero el monolito lo merece.
La segunda ruta se llama el jardín de rocas y no podia ser mas explícita, la de la tienda de souvenirs me la recomendó como podia haberle recomendado yo un patrón para hacer ganchillo, y la verdad es que no ha sido un acierto, 2h y 9km más a pleno sol para no ver nada en especial, unas vistas desde lo alto que eran algo sosas, en fin, gajes del oficio.
Antes de marchar, paso por los baños y bingo! de nuevo otra ducha en la que me meto de cabeza y salgo como nuevo. Repuesto Y en forma, me voy a mi nuevo destino, el lago Meredith, 1h y pico al norte de Amarillo. Hay una ruta interminable que bordea el lago, que es enorme, todavia con el sol machacando no llego a los 5km, y al terminar, la fauna me reserva un par de regalos, una serpiente que se me enrosca y se esconde todo lo que puede en un agujero rocoso, y un correcaminos que se pasea delante mío antes de llego al coche. Que bonito!
Tenia pensado pernoctar a las orillas del lago ya que está permitido, pero con lo que he visto esta tarde me doy por satisfecho. Me acerco a otro lado del lago donde tienen montado un homenaje a los indios Alibates que en su día sacaron provecho a los pedernales de la zona, hay visitas guiadas a las instalaciones pero ahora ya es tarde y esta todo cerrado.
Con esto y un bizcoche, doy por concluido el día y el estado, me dispongo a abandonarlo por la esquina más noreste posible camino de mi proximo destino.
Pequeño inciso numérico: en media semana (la décima parte del tiempo que dispongo) llevo ya la quinta parte de la distancia prevista del viaje (1200 millas), y es que el estado de Texas es interminable e irremediablemente extenso.

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