Summer road trip: MonTana

Domingo 14 de julio

Me levanto en el area de servicio a las 9 y pico habiendo dormido algo mas de 5h, parece suficiente porque me encuentro despejado. Me aseo y desayuno con tranquilidad y hago la hora y pico de coche que me queda para llegar a la entrada este del parque nacional de los glaciares: St. Mary. Después de pedir recomendaciones para explorar el parque y obtener los mapas habituales, disfruto el documental del parque y una serie de videos de las tres tribus que eran nativas de la zona tiempo atrás:  los Kootenai, los Salish and Pend d’Oreille y especialmente los Blackfeet, que acabaron vendiendo las tierras del parque en su día por 1.5 millones de dólares.

De ahí me voy a la primera ruta recomendada que arranca desde el lago St. Mary y pasa por tres cascadas:  Baring, St. Mary Virginia. La ruta es un falso llano con apenas 12km ida y vuelta que en la mayor parte atraviesa un bosque que tímidamente renace de un incendio que lo arrasó en 2015. En el camino  me encuentro una serpiente, dos alces (un macho joven y una hembra) y a la vuelta unos intrépidos que tienen el valor de bañarse y saltar en unas pozas del rio, brrrrrrrr...

La verdad es que me esperaba mucha más nieve en las cumbres y algo más de frío, pero como decían en el documental del centro de visitantes, el cambio climático es real y se prevé que el parque se quede sin glaciares para el 2030, ¿cómo lo llamarán entonces? ¿Parque nacional de los no glaciares?

Lunes 15 de julio

Me despierto a las 5 por el frio y caliento el coche y duermo hasta las 9, me voy hacia la zona de Many Glacier, en el noreste, llego, desayuno y arranco la primera de las tres rutas que me sugirieron , la que me lleva al lago Iceberg 9kms mas tarde, un lago realmente bonito y original, hay multitud de trozos de hielo semi enterrados en el agua que hacen honor al nombre, ¡precioso!

Deshago el camino, llego a boxes, retomo fuerzas con algunas viandas que llevo en el coche y a las 15h arranco para la segunda de las rutas, la que lleva al lago Grinnell, quizás al glaciar del mismo nombre más arriba, en el centro de visitantes lo desaconsejaron por exceso de nieve, pero no hay que fiarse demasiado, suelen ser muy conservadores en beneficio de la seguridad del visitante. Nada mas empezar bordeando el lago Josephine, me cruzo con una pareja bastante asustada con el spray en la mano y me preguntan si he visto a algún oso, les digo que no y prosigo, vuelvo a cruzarme con una pareja de abuelitos que acaba de desembarcar de un barco que navega en el lago para los turistas y lo mismo, si he visto al oso, que ellos lo han visto desde el barco, yo a lo mío, ahora una familia con niños con el spray a punto, les digo que no hay ningún oso por el camino y se tranquilizan, lo guardan y yo sigo subiendo. En el desvío donde hay que elegir entre el lago o el glaciar veo bajar a gente del lado del glaciar y me dicen que el camino esta fenómeno con muy poca nieve, así que decidido, me voy hacia el glaciar.

En la subida me encuentro con fauna diversa, un par de alces, un par de mooses, una cabra montesa blanquita, una serpiente, y multitud de pikas, ardillas y marmotillas. Al llegar arriba el espectáculo es sensacional, iba con la idea de encontrarme muy poco glaciar y mucho lago, pero me quedo sorprendido, no esta nada mal, hay todavía bastante glaciar, y es impresionantemente bonito. Me quedo media hora admirándolo, caminando por encima ante la sorpresa de unos orientales (pero les digo que las grietas se ven profundas y el espesor parece considerable, no se quedan muy convencidos, jajaja) y haciendo fotos aquí y allá. ¡Precioso!

Bajar y llegar al coche, la jornada ha estado bien completita, en total 39kms y 1800m+ de desnivel prácticamente a partes iguales entre una ruta y la otra. Ante el esfuerzo de hoy y cumulo de días sin una ducha en condiciones, me veo en la obligación de ir al rio a tomar un baño completo y salir como nuevo, el intrépido me ha tocado ser hoy a mí, la verdad es que no esta tan fría como pensaba. Ceno y a dormir al mismo sitio de anoche, me acuesto pasadas las 23h. Mañana mas.

Martes 16 de julio

Me vuelvo a levantar a las 9 y algo, como nuevo, hace un viento de aupa, me imagino en invierno este viento, pienso en los nativos y se me congela todo.

Antes de subir lleno el deposito que esta por debajo de la mitad y me voy a cruzar el parque de este a oeste por la carretera Going to the Sun (en honor a un pico cercano), una obra de ingeniería que tardaron 23 años en terminar. En el punto mas alto hay un centro de visitantes y el comienzo de una ruta cortita que da acceso a las vistas del lago escondido (Hidden lake), el camino para bajar hasta él esta cerrado por presencia de osos. La verdad es que las vistas son espectaculares.

Ahora si, voy bajando la carretera con un 6% de bajada constante y voy haciendo alguna parada a pie de carretera para hacer alguna foto. Hoy el día será tranquilo, además el tiempo empeora por momentos y no invita a iniciar ninguna ruta. Termino con la visita al centro de visitantes de la entrada oeste, que aunque mas transitado e importante que el de la zona este, es más chiquitín. Compro una postal para el único amigo que creo que aún disfruta con el correo ordinario de toda la vida y me pongo en ruta hacia donde pasaré la noche: Deer Lodge. De camino veo el arcoíris mas bonito de mi vida donde se ve la media circunferencia al completo y por partida doble, enorme, precioso.

Al llegar a este estado, Montana, a este parque en particular, el de los glaciares, he hecho tope en mi camino hacia el norte (estoy a escasos kilómetros de la frontera con Canadá), también he pasado del ecuador de mi viaje de 6 semanas que dispongo como máximo, con 4200 millas (7000kms) rebasadas, bastante más de las 3000 millas (5000kms) previstas, pero el coche ha respondido muy bien y ha mas que merecido la pena. Ahora toca ir volviendo hacia el sur.


Miércoles 17 de julio

Me levanto, desayuno y voy a hacer la visita del rancho Grant-Kohrs que hay en Deer Lodge. Es una muestra de la vida del cowboy y la vida en un rancho. Grant y Kohrs fueron dos emigrantes europeos y los dueños del rancho en que buscaron prosperidad y el famoso sueño americano.

La visita comienza con un tour guiado a la casa del rancho, conservando el estilo victoriano de Kohrsde quien ha quedado mas testimonio por lo meticuloso de sus negocios, negocios en la minería, el derecho de las aguas y la ganadería. Uno de los muchos negocios con los que prosperó era el el trueque de ganado con los buscadores de oro de las famosas caravanas que buscaban el oeste, les cambiaba una pieza de ganado en perfecto estado por dos mal nutridas y exhaustas de semejante viaje, dos piezas que al año siguiente volvía a tener en plenas condiciones, era una practica bastante habitual en la época por lo visto.

El resto de la visita era ir visitando las diferentes partes del rancho con exhibiciones y personajes vestidos de época y realizando oficios pertinentes: vi a una herrero, una cocinera con una “camper” de la época y una hortelana. En el huerto me sorprendió que una practica era dejar hierba seca o paja sobre la tierra para a la vez de ralentizar que la hierba crezca, guardar la humedad en la tierra mas tiempo. Interesante.

De ahi busqué algo que visitar de camino a mi próxima parada, lo que mas me llamo la atención fue un museo americano del ordenador, en Bozeman, un museo privado sin animo de lucro, gratuito, pequeño pero muy muy interesante. El campo me apasiona, quizás tiene que ver un poco, pero el museo tiene auténticas reliquias de la historia del ordenador, como por ejemplo, un modulo de válvulas del ENIAC, el primer ordenador digital, o un Apple I y un Apple II con el que empezó la famosa empresa del Silicon Valley, o algunos módulos de control usados por la NASA. Un museo fascinante.

Sigo avanzando hacia el este por el fascinante estado de Montana.

Jueves 18 de julio

Hoy empezamos el día a los pies de la presa Yellowtail, presa construida en los años 60 que retiene el agua del rio Bighorn a lo largo del cañón del mismo nombre. La visita al centro de visitantes es mediocre, por decirlo de alguna manera, conserva el estilo de los años 70 cuando se abrió al público. Veo un documental de como se construyó la presa en línea con el centro, jajaja... Hay alguna caminata pero no valen la pena, así que me voy a otro lado.

Arreglamos el día visitando no demasiado lejos el lugar donde tuvo lugar la batalla entre unas tribus nativas de indios americanos al mando del jee indio Sitting Bully el 7º de caballería americano al mando de Cluster, quien murió en ella. Un lugar muy muy currado que te mete de lleno en aquella batalla, a través del documental habitual, un pequeño museo, un relato contado por una ranger verdaderamente entregada al público, y sobre todo, una serie de paneles informativos en el lugar de los hechos. Esta vez los indios aunque no la iniciaron, ganaron la batalla, aunque cierto es que también eran más numerosos y estaban mejor preparados. Se merecían la victoria, hao!


Con el día casi acabado, dudo un momento que camino tomar por las varias horas que tengo que hacer, pero al final este viaje se trata de eso, hacer kilometros para ver cosas diferentes, con lo que seguimos hacia el este para ir a dormir a Dakota del Norte, el proximo estado.

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