Summer road trip: North Dakota

Viernes 19 de julio

Sin querer, amanezco en el parking de uno de los centro de visitantes del parque, con un recorrido cortito de 1km y medio llamado el Cañon pintado, como el centro de visitantes, que da un vistazo al tipo de terreno de la zona, llamada, Bad Lands, o malas tierras. El nombre se le ha dado a lo largo de la historia de colonización del país, por lo complicado que es atravesar este tipo de terreno después de llover, ya que es un terreno muy sedimentario que con el agua genera unos barrizales de aupa, y sin los caminos de hoy en día, atravesar esta zona debía ser un auténtico martirio.

Tras estar introducción, me voy al pueblo de Medora para entrar por la entrada principal de la zona sur del parque. De hecho, hay una zona norte, con terrenos similares pero que están más altos, ya que el mismo río Little Missouri discurre antes por ellos. La parte intermedia está situada en el lugar donde estuvo el rancho del presidente Roosevelt, aunque el edificio ya no existe. Me quedo conforme visitando la parte sur, creo que es más que suficiente.

Nada más llegar al centro de visitantes y después del ver el documental pertinente, me espero a una charla que da un ranger sobre la casa inicial que tuvo el presidente antes de adquirir el rancho principal del que he comentado que no existe en la actualidad. Aunque la casa al igual que los terrenos se vendieron, después de moverse por varios lugares y ferias de muestra, se recuperó y se reubicó al lado del centro de visitantes, 6 millas alejada de donde estuvo originalmente.

Empezamos la visita del parque, que como muchos otros, consiste en una ruta asfaltada, circular en este caso, en el que existen multiples puntos para parar y realizar pequeños recorridos a pie, unos mas cortos que otros. Los intento hacer casi todos, llevándome una visión bastante completa de lo que suponen las Bad Lands y la fauna del lugar, entre otros: los escandalosos Prairie Dogs, o perritos de las praderas, unos roedores mezcla entre topos y ardillas que son muy divertidos, pero acaban cansando con sus interminables silbidos entre ellos. Me han dicho que han repoblado el parque con 150 caballos salvajes y 400 bisontes, solo veo un puñado de caballos y un bisonte solitario.

Aprovecho el parque hasta la puesta de sol, momento que me toca deshacer el camino, ya que un corrimiento de tierras se ha llevado por delante el asfalto de la carretera que permite cerrar el circuito.

Aunque llegar hasta este parque ha supuesto unas 3-4 horas extra de desvío extra, y tampoco es de los parques mas espectaculares que he visto, estoy contento por haber conocido un poco la historia del presidente Roosevelt y las famosas Bad Lands de las que se enamoró y le permitieron recuperarse del varapalo que la vida le dio cuando en el mismo día perdió a su mujer y a su madre

Con la noche, nos vamos hacia Dakota del Sur.

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