Summer road trip: South Dakota

Sábado 20 de julio

 Ayer apuré al máximo el día en el parque de Roosevelt y la noche se alargó mucho, demasiado, y pagué un precio que a nadie nos gusta pagar, una multa de bienvenida en Dakota del Sur. 18 minutos antes de llegar a destino y atravesando la ciudad de Belle Fourche a las 2:30 veo las luces de un agente que arranca detrás mío; me detengo y a pesar que era una recta, ancha, y que no había trafico, me dice que el limite es de 25 millas/h y e iba a 42 millas/h, casi el doble me dice. Con lo cansado que iba no es de extrañar que me haya despistado y no haya visto la señal, siempre intento mantenerme en los márgenes de velocidad reglamentarios para evitar justamente estas situaciones, no molan nada, y menos en EEUU. Me pide los papeles y el carnet, y vuelve con la receta de casi $150 y algo de cachondeo, me da una segunda copia que no necesito pero me dice que me la guarde de recuerdo, sera mamón. Cansado y frustrado, a las 3 me echo a dormir en el parking del Walmart de Spearfish.

Por la mañana me levanto tarde, sin prisas, desayuno y me pongo con dos tareas pendientes tras una compra urgente en el supermercado, la primera: la manicura, se me olvidó el cortaúñas y no podía esperar a terminar las vacaciones; la segunda: un colchón nuevo, después de un mes seguido con cambios constantes de temperatura entre la noche y el día, uno de los nervios longitudinales que mantiene el espesor del colchón constante se ha despegado y ha generado un bulto que hace inservible la mitad del colchón, demasiado estrecho para dormir a gusto las dos semanas que me quedan. Aunque tengo un hinchador eléctrico, es pequeñito y le lleva su tiempo rellenar de aire todo el volumén del colchón, tampoco hay prisa. Mientras se hincha el nuevo colchón hay un accidente en un STOP al salir del supermercado, me consuelo que a mi sólo me han puesto una multa anoche y puedo seguir con las vacaciones, no como los involucrados en el STOP.

Pasado mediodía arranco con las 2 tareas hechas para cruzar brevemente al noreste de Wyoming para ir a visitar la torre del diablo, Devil’s Tower, imponente monolito volcánico que ya se empieza a visualizar algún kilómetro antes de llegar. Algunos les sonará la foto porque aparece en la película de “Encuentros en la tercera fase”, pero a los que les gusta la escalada, lo conocerán porque es un reto a escalar. No me extraña, 264 metros desde el centro de visitantes hasta la cima, con columnas intermitentes de entre 3 y 8 lados, pero habitualmente hexagonales, que con el tiempo se van despegando del monolito y cayendo a la base del monumento. Comienzo con una charla de un ranger sobre los “perritos de las praderas” que ya conocí el día anterior en el parque Roosevelt. Luego para explorar el sitio recorro dos caminos, uno de 3km que rodea la base del monolito de cerca, y otro de más de 6km que lo hace con mas distancia pero proporcionando unas vistas diferentes pero igualmente bonitas. Antes de irme del parque asisto al anfiteatro donde un hombre y su guitarra nos deleita con unas canciones country mientras a lo lejos se ven los frontales de los escaladores a los que les ha pillado (o se han dejado pillar) la noche, algo habitual por lo visto. El parque deja escalar de noche pero no pasar la noche en la cima.

Técnicamente, aunque la torre del diablo se situa en Wyoming Aunque muy cerca de la frontera con Dakota, dejadme que la deje en la entrada de Dakota del Sur para no complicar el hilo del viaje en el blog.


Domingo 21 de julio

Me levanto en Rapid City y con un desayuno rápido me voy directamente hacia el monte Rushmore, donde se encuentran los famosos rostros de 4 ex-presidentes esculpidos en roca. Al llegar, me desanimo un poco: cobran $10 por aparcar, hay una una cantidad inmensa de gente, parece un centro comercial de cualquier gran ciudad, los audio guías son privados y cobran $12 por ellos, el acceso directo esta en obras y no se puede pasar... que desastre! La cosa va mejorando, ya que hay un camino circular que accede a la base rodeando el recinto (aunque la mitad de él esta también en obras y hay que volver por el mismo camino) y en el camino hay una visita al antiguo estudio del escultor que se encargó de la obra, con una charla interesante sobre como se concibió la idea y se llevo a la practica.

Resulta que todo ocurrió porque un historiador llamado Doane Robinsonpiensa que hay que dar un atractivo extra al estado esculpiendo heroes del oeste americano en unos pináculos de las Black Hills, un rostro por pináculo. Con la opinión del escultor elegido Gutzon Borglumy la ayuda de dos politicos y un hombre de negocios de la época, la idea deriva y se materializa con el proyecto de esculpir el rostro de 4 ex-presidentes importantes del país en el monteRushmore. En1927 comienza el proyecto dirigido por Borglum en el que alrededor de 400 trabajadores mal pagados trabajaran hasta 1941 cuando se da por terminada la obra. Ese año a principios de marzo el escultor muere de un ataque al corazón, y su hijo toma el relevo durante casi 8 meses más. Obviamente, la obra se llevo a cabo siguiendo un modelo previo hecho por el artista en su estudio. El 90% de las 450 toneladas de roca que se arrancaron de la montaña se hizo usando dinamita, para el 10% restante se usaron diferentes herramientas, mayoritariamente martillos perforadores de aire comprimido.

De ahi me voy a visitar la cercana cueva de la joya, Jewel Cave. Al llegar las visitas guiadas funcionan con reservas previas, pero al ir solo, es fácil tener hueco. Hay 3 modalidades diferentes para visitar la cueva: la mas habitual, un ranger te guía por un recorrido iluminado, una más austera al estilo antiguo donde un ranger y la iluminación de una sola lampara guía la visita, y una mas aventurera que requiere de cierto equipamiento y arrastrarse por ciertos pasadizos realmente estrechos. De entre las dos primeras, la mujer de la ventanilla me aconseja la primera ya que es con la que mejor se aprecia las formaciones geológicas de la cueva.

En 30 minutos que aprovecho para leer los paneles informativos, estoy dentro con el guía y un grupo de unas 25 personas. El ranger que nos toca hace la visita de 1h45 muy entretenida, nos hace saber la historia y posterior descubrimiento de todas las galerías de la que parece ser la tercera cueva mas larga del país, llena de innumerables pasillos, galerías e incluso lagos, todavía en expansión, de la que cualquier persona puede ser partícipe y apuntarse para bajo la coordinación de una persona del parque, continuar descubriendo zonas no catalogadas todavía. ¡Increíble!

Antes de irme, me acerco a 1 milla a otro acceso de la cueva, el original cuando fue descubierta, y me encuentro con el ultimo grupo del día que ha elegido el 2° tipo de visita, me quito un poco la espinita de la duda que me había quedado cuando uno de ellos me dice que han podido ver muy poco de las formaciones geológicas de la cueva. Me queda quizás algún día volver preparado para afrontar las 3-4 horas de exploración casi como un auténtico espeleólogo.

Aprovecho las horas que me sobran en el día y la WiFi del McDonals de Rapid City para poner el blog al día y conectarme al mundo.

Lunes 22 de julio

Me levanto cerca de mi próxima visita: Minuteman Missile Historic Site, o lo que es lo mismo, el sitio histórico del misil del hombre del minuto. Con algunos sitios no tengo ni idea de lo que me voy a encontrar, confío en la selección del departamento del interior nacional. Pues bien, resulta que este tipo de misiles, con cabezas atómicas con 1.2 megatones de potencia, se establecieron en el periodo de la guerra fría y la histórica carrera por armarse más y mejor que sus vecinos los rusos. Han ido evolucionando y ahora existe la tercera versión, pero con la promesa de reducción de armas atómicas por ambas partes, muchas bases preparadas para una contraofensiva atómica fueron desmanteladas y destruidas, y este lugar conserva la única base que contenía misiles de este tipo en Dakota que no se destruyeron (todavía están vigentes y operativos 400 misiles repartidos por otros estados del país).

El lugar se compone de tres sitios. El primero centro de visitantes que cuenta la historia de la creación de este tipo de misiles y su contexto histórico a través de un documental y una serie de paneles informativos y videos más cortitos. Segundo, una base de control que como todas gestionaba 10 misiles alrededor de ella preparados para ser disparados con la oportuna llamada del presidente, solo se puede visitar con reserva previa con un tiempo de espera de unos tres meses. Tercero y último, una base de las 10 que existían y conectaban con el centro de control en la que se puede observar el aspecto exterior y el interior del silo donde se aloja el misil, ahora desactivado para poder mostrar al visitante con total seguridad. Este último la visito a media tarde aprovechando una charla de una ranger. Me ha parecido una visita fascinante y a la vez escalofriante.

De ahi me voy al parque nacional de las BadLands, o malas tierras, un símil a las BadLands que ya he visto en Dakota del Norte pero en un entorno algo mas seco pero igual de espectacular. Estas si me recuerdan en cierta manera a las Bárdenas Reales de Navarra, pero a lo bestia. En uno de los recorridos a mitad de camino escucho de repente un siseo y algo que se arremolina: una serpiente de cascabel, ¡joder! ¡qué susto! Hay señales que avisan de ellas, ya me había encontrado con algunas serpientes mas o menos pequeñas, pero esta era adulta, venenosa como imagináis y vaya si sonaba el cascabel. Me acerco con mucha precaución y me enseña su lengua mientras le tomo un par de fotos. Vuelvo a tomar distancia y al rato se va, ¡qué fuerte! El día lo termino con una puesta de sol espectacular al final del parque.

Hace un mes que salí de McAllen y acabo de pasar las 6000 millas en el cuentakilómetros del viaje buscando el sitio donde dormir, no pensaba que el viaje se extendería tanto, pero no me arrepiento en absoluto :)

Martes 23 de julio

Me levanto cerca de mi última visita planificada en el estado, el parque nacional de la cueva del viento, Wind Cave National Park, el primer parque nacional que se aprobó para preservar una cueva. Llego al centro de visitantes y la verdad es que la cueva tiene que estar bien, pero no se puede visitar porque el ascensor que accede a ella esta estropeado desde hace 3 semanas y no se prevé que este reparado hasta Septiembre, no obstante el resto del parque opera con normalidad, disfruto el documental, los paneles informativos y un par de charlas de dos rangers diferentes, una sobre el interior de la cueva, y otra sobre la historia de la misma.

El parque no solo gira alrededor de la cueva, sino que también ofrece rutas por las praderas que salvaguarda, llenas por lo visto de los perritos de las praderas que ya conocemos, bisontes, etc. Me voy a patear los 2km de la ruta que me aconsejan que lleva al punto más alto de parque. En ella me encuentro a un bisonte que se dedica a su trabajo, dormir y descansar, no me dejan de sorprender estos animales, ¡menudos bicharracos!

Con la visita al parque mas corta de lo habitual! Me queda aun la tarde, dudo si acercarme a alguna de las atracciones turísticas de la zona: una escultura en roca tamaño XXL, como los 4 presidentes del monte Rushmore pero privada, que esta a medio hacer sobre uno de los jefes indios nativos: Crazy Horse; unas excavaciones también en curso de un Mamut, un parque estatal bastante grande: Custer State Park; la ciudad de Hot Springs; etc.


Al final decido darme un respiro, buscar un sitio con un rio para asearme un poco, lavar 4 prendas y tomarme la tarde libre. Con energías renovadas me voy hacia el próximo estado. Nebraska.

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