¡La aventura comienza de nuevo!

Hola de nuevo, ¡compañeros del metal!

¿Qué metal? Supongo que del metal virtual, porque ahora todo es virtual, ¿no?, ¿la libertad también?, ya se irá viendo :)

Bueno, estoy aquí de nuevo, no para irme por los cerros de Úbeda, que también, sino porque repito experiencia como PPVV; tras 4 años de intensas experiencias nacionales y aunque no viniendo en las mejores condiciones, repito experiencia como PPVV, nada menos que... ¡en Canadá! ¡¡¡Yuhuuuu!!!

Atraído por la fuerza del programa de profesores visitantes (PPVV) y por las bondades que hablan de Canadá, repetimos experiencia para verificarlas de primera mano. Dicen que a la tercera va la vencida, y tras dos intentos fallidos por motivos varios en Oregón en 2020 y Canadá en 2021, como buen oregonés, digo aragonés (Aragón, ye nación! que ahora está de moda los nacionalismos), tozudo como una mula, volví a solicitar Canadá en noviembre del 2022 cuando salió la convocatoria PPVV de este año.

Sólo eran 10 plazas para unas 350 solicitudes, una aguja en un pajar, pero 100 y pico solicitudes pasaron el primer filtro del expediente/formación, incluida la mía, y va y en abril me pinché con la aguja, la del pajar digo. Sorprendentemente, en abril realizo una entrevista online donde ya huelo lo que se me viene encima. ¿Soy del top 10 de los candidatos? ¡Qué va! Más bien al contrario, porque para venirse de PPVV al otro lado del charco, hay que estar un poco estropeado, porque los obstáculos son varios y diversos... pero bueno, contento ser bueno en algo, aunque sea del "bottom 10" de los que se habían presentado. Este año somos 11 los profesores aventureros seleccionados para venir a Canadá como PPVV, para integrar el grupo que repite y consolidarnos como los 24 PPVV que vamos a estar este año académico en el estado de Alberta, entre la nutrida ciudad de Calgary pero también sin olvidar los que estarán en Edmontón (ed montón).

Tras dejar atrás todos los preparativos previos en mi querida España, esta España mía, esta España nuestra (hay que leerlo al son de la música de Cecilia), y tras más de 10h de vuelo directo entre Barcelona y Calgary (que gozada esto de no tener escalas, ¡buagh!), aterrizo el viernes en el aeropuerto YYC y tras pasar inmigración me proporcionan con el ansiado Work Permit que tanto sudor administrativo nos ha llevado.

Bueno, pues eso, os iré contando como en la vez anterior en Texas, con menos números y más emociones, con una asiduidad mas o menos constante, la aventura en Canadá, ¡nos leemos!


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